Tarde de chicas

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Lago de Chapultepec, una tarde de enero.

Decido que disfrutaré de la ciudad, pero para ello necesito silenciarla. Así que escucho música de camino al centro. Cuando salgo del metro, suena Across the Universe (The Beatles).

Sounds of laughter shades of earth
are ringing through my open views
inciting and inviting me
Limitless undying love which
shines around me like a million suns
It calls me on and on across the universe

Me encuentro con la amiga con la que compartiré este día. Es un día nublado, frío y sin viento. Perfecto para caminar. Así que hacemos eso… caminamos.

La plática es sombría y risueña, a la vez, porque pasamos de un tema a otro con esa fluidez que uno adquiere al sentirte en confianza con una amiga.

Llegamos a un café, con vista a un lago. Tomamos chocolate en la terraza y vemos caer las hojas de los árboles. Caen como nuestras lágrimas, al compartir más que una charla, un sentimiento.

Como aún hay tiempo, caminamos de nuevo, vamos a una librería. Hablamos de ellos, de nosotras, del mundo que existe y el que no existe. Hablamos de amigos, de amor, de sueños y desilusiones.

Finalmente, regresamos al lugar desde el cual partimos. Desahogadas y sonriendo. Nos despedimos con un abrazo y con la promesa de volver a vernos.

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El bosque de los corazones dormidos. Esther Sanz

Sinopsis

Al morir su madre y su abuela, Clara no tiene a nadie más que a un tío político, que no la quiere demasiado. Así que llega a La Dehesa, ahí donde se desarrolla la leyenda de “El monte de las ánimas”, donde vivirá sola, en medio del bosque. Ahí conocerá a un extraño hermitaño al que, sin reservas, le entregará su corazón.

Comentario

La prosa de Esther Sanz me cautiva y en este libro me ha transportado a un escenario maravilloso: un bello y espeso bosque, donde las leyendas aumentan el intrigante secreto que en él se esconde.

Al leer este libro, me quedaba pensando en salir corriendo y degustar un poco de miel… miel de verdad, de esa que se cristaliza en los envases y comerla si, directamente del envase y, en una tarde fría, tomar un té, endulzado con tan delicioso manjar.

Por otro lado, me gusta como Esther hace que los personajes “buenos”, se vuelvan villanos y viceversa. Me gustaría decir que me he prendado de Bosco, el protagonista, pero no es así… De acuerdo, es perfecto: un chico guapo, inteligente, noble, educado, simpático, buen amante (si, a Esther le gusta escribir escenas subidas de tono), etc. Pues bueno, es esa perfección la que le impide enamorarme de él…

Continúa en El jardín de las hadas sin sueño

Frases

En el bosque de los corazones dormidos sólo cuenta el tiempo en que se ama, porque para nosotros es el único vivido.

Tú has abierto un claro luminoso en mi bosque sombrío, tú has despertado mi corazón

Los tres mosqueteros. Alejando Dumas

Sinopsis

Los tres mosqueteros

Los tres mosqueteros y sus secuelas (Veinte años después y El vizconde de Bragelonne), nos cuenta las aventuras de un joven llamado D’Artagnan que, inicialmente, no es más que un provinciano emprende un viaje para poder unirse al cuerpo de mosqueteros del rey Luis XIII. En camino a convertirse en mosquetero D’Artagnan tropezará con aventuras peligrosas, conocerá hermosas mujeres, hallará tres inseparables amigos y se enfrentará a un poderoso enemigo.

Veinte años después

Richeliu está muerto, ahora es el Cardenal Mazarino quien toma su lugar, una sombra muy por debajo de su antecesor. Athos, Porthos, Aramis y D’Artagnan se hallan distanciados e incluso pelearán en bandos distintos, sin olvidar el lazo de amistad que los une.

El vizconde de Braguelonne

El final de acerca, esta historia está compuesta por tres partes, tienen ejes centrales distintos:

La primera será sobre cómo los amigos ayudan a Carlos II a reclamar el trono perdido en Inglaterra.

La segunda sobre el joven rey y su aventura con Luisa de La Vallière (prometida del hijo de Athos)

La tercera sobre cómo Porthos y Aramis intentan “cambiar” al rey, por su hermano gemelo. (Dumas usa la leyenda de “El hombre de la máscara de hierro”, para esta última parte de la novela.

Comentario

Personajes inolvidables inundan esta historia de amor, seducción, muerte, traición, aventura, amistad, deber y valor: los legendarios mosqueteros Athos, Porthos y Aramis; mi entrañable D’Artagnan; el siniestro Rochefort; la terrible y seductora Milady de Winter; los criados de nuestros héroes, nuestros encantadores mosqueteros y el poderoso Ministro de Francia, el Cardenal Richeliu.

A uno le duele empezar la segunda parte (“Veinte años después”), porque los cuatro amigos están irreconocibles y su amistad parece haberse enfriado. Sin embargo uno aprende a vivir con esta nueva situación, analiza la evolución de cada uno y se deleita con la aparición de nuevos personajes, que hacen que esta historia tenga un toque distinto de la anterior, donde ya no está en juego sólo la aventura, sino los intereses de cada uno. La ambición y su lazo de amistad son lo que mueve esta historia.

Al llegar al tercero me temblaban las manos, se acercaba el fin… lo sabía, lo sentía y tenía miedo, miedo de perder a esos cuatro hombres a los que ya había acompañado por más de veinte años… Al llevar un par de capítulos leídos supe que tenía aún un largo trecho por recorrer con ellos, pues en el momento en que mi queridísimo D’Artagnan se disponía a emprender su misión: “Se puso en camino con el tiempo más hermoso del mundo, sin nubes en el cielo; sin nubes en el alma, alegre y fuerte, tranquilo y decidido, lleno de resolución”, supe que lo acompañaría hasta el final.

Frases (sólo unas cuantas… hay muchas más en esos 425 capítulos)

“Uno para todos y todos para uno”

“Recorred todos los tronos del mundo y señaladme en ellos un corazón más noble que los vuestros” Carlos II a Aramis y Athos

“No tenían más que un a sola voluntad y un sólo corazón” Rocheford a Mazarino, sobre los mosqueteros

“¡Amigo mío! ¡Cómo admiraría yo los recursos de vuestra cabeza si no me detuviere con los de su corazón para adorarlos!” Athos a D’Artagnan

“-¿Dónde nos volveremos a ver?

-A los pies de la horca del cardenal” Promesa de los cuatro amigos

“En otro tiempo desprecié el amor de un Cardenal que nunca decía HARÉ, sino HE HECHO” Ana de Austria

“Señora, no tengo más que un deseo, y es que la primera cosa que pidáis sea mi vida” D’Artagnan a la reina.

“-¿No conozco, por ventura, vuestro corazón?

-Pues si conocéis mi corazón, ya veis que es mi corazón el que os ofrezco.”